
Mons. Víctor Corral Mantilla, Obispo Emérito de Riobamba (Ecuador), en la presentación de su libro de memorias «A evangelizar me envió el Señor», este 15 de abril en la Universidad Politécnica Salesiana de Quito. / Crédito: CONFEPEC.
“A evangelizar me envió el Señor”, es el título de las memorias y del lema episcopal de Mons. Víctor Corral Mantilla, Obispo Emérito de Riobamba (Ecuador), que sirvió durante más de tres décadas a los indígenas del país, y que han sido presentadas este miércoles 15 de abril en la Universidad Politécnica Salesiana en Quito.
El evento, realizado en el marco de la asamblea plenaria de los obispos ecuatorianos que concluirá el 17 de abril, contó con la participación del rector de la universidad, P. Juan Cárdenas Tapia, quien resaltó que la opción de Mons. Corral por “la justicia social es constitutiva de la evangelización y en ello ha entendido la profundidad de lo que implica evangelizar con palabras y gestos”.

El origen de las memorias
Mons. David de la Torre, Obispo Auxiliar de Quito, quien conoció a Mons. Corral cuando tenía 15 años, tuvo a su cargo presentar las memorias.
El prelado relató que “hace un par de años, en una conversación de café, le animé a Mons. Víctor a dejarnos sus memorias de su trabajo pastoral en Riobamba” ya que el episcopado “había asumido, una vez más, la tarea de acompañar los diálogos entre el gobierno nacional, en ese entonces del presidente Guillermo Lasso y las comunidades indígenas y campesinas”.

“Sentí que era un deber con el país y con la Iglesia mostrar por qué nuestra presencia en esas mesas de diálogo no era un tiro al aire o una simple casualidad sino que respondía a una historia de conversión, de cercanía, de acompañamiento y sobre todo de amor al pueblo indígena” que “había sido encarnada en tantos hermanos y hermanas, de cuya estirpe viene Mons. Víctor”, explicó.
El obispo, dirigiéndose a Mons. Corral, dijo: “Tu entrega nos interpela y nos sigue impulsando a ser una Iglesia pobre, servidora, respetuosa de la diversidad y llena de esperanza. ¡Gracias de todo corazón!”.
“Gracias a Dios por el camino recorrido”
En su intervención, Mons. Víctor Corral Mantilla dijo que el evento, “más que la presentación de un libro, es para mí una ocasión de dar gracias a Dios por el camino recorrido”.

“Gratitud a mis progenitores: mi madre me transmitió fe y fue mi primera catequista; de mi padre, dirigente sindical, aprendí el compromiso social con los indígenas y pobres”, indicó.
“El título de estas memorias, ‘A Evangelizar me envió el Señor’, resume lo que ha sido el sentido profundo de mi vida. Desde joven sentí que el Señor me llamaba y, con temor, pero también con confianza, traté de responder a ese llamado”, subrayó.
Tras agradecer también a Mons. Leonidas Proaño, Obispo de Riobamba antes que él y “maestro de evangelización inculturada y ejemplo insigne de opción a los pobres”, el prelado expresó lo que espera ocurra con sus memorias.

“Si estas páginas logran animar a algún joven a seguir la llamada del Señor, si ayudan a algún creyente a renovar su fe o si despiertan en alguien el deseo de servir más generosamente, como Iglesia, a la vida, la justicia o la fraternidad, entonces habrán cumplido su misión”.
Para concluir, el obispo subrayó: “vale la pena servir al Señor y a su Iglesia. Es una gracia inmensa”.
El libro se puede adquirir en la librería del episcopado ecuatoriano en Quito Ulloa, ubicada en N24-109 y Av. Colón
¿Quién es Mons. Víctor Corral Mantilla, Obispo Emérito de Riobamba?
Mons. Víctor Corral Mantilla nació en Guayaquil el 17 de febrero de 1936. Tras una larga labor sacerdotal en parroquias de Cotopaxi, fue consagrado Obispo Auxiliar de Riobamba el 14 de febrero de 1982, colaborando con Mons. Proaño.

En abril de 1985 fue nombrado administrador apostólico de Riobamba y, poco más de dos años después, fue nombrado obispo de la diócesis en septiembre de 1987: allí promovió la formación indígena y rural.
En 1986 creó la vicaría de pastoral indígena y desarrolló múltiples obras pastorales y estructurales. Renunció al cargo de Obispo de Riobamba en febrero de 2011, tras casi tres décadas al servicio de los pueblos indígenas.
En 2013 fue uno de los obispos catequistas en la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro y en 2014 recibió la Orden Nacional al Mérito en el grado de Gran Oficial, en reconocimiento a su trayectoria.
Fuente: www.aciprensa.com






