
Los obispos de Ecuador en asamblea plenaria / Crédito: CONFEPEC.
Los obispos de Ecuador se manifestaron contra la violencia que afecta gravemente al país y señalaron que es “un clamor que no podemos callar”.
“Dios no abandona a su pueblo. A las familias que han huido empujadas por la violencia, les decimos: no están solas”, señalaron los prelados en un mensaje este 20 de abril, tras su asamblea plenaria realizada la semana pasada.
Los obispos agradecieron “a quienes, en medio de tanta oscuridad, siguen siendo luz —los vecinos solidarios, las madres que sostienen la esperanza, los jóvenes que se niegan a rendirse” ya que “su testimonio valiente es la presencia viva de Cristo entre nosotros”.
Tras agradecer al Papa León XIV su postura en defensa de la vida y a favor de la paz, los prelados señalaron: “No podemos callar: la violencia ha entrado en nuestras casas, calles y escuelas. Quienes ejercen el poder tienen la grave obligación de proteger a sus ciudadanos con firmeza y justicia; no se puede negociar con la muerte ni acostumbrarse al miedo”.
El presidente Noboa anuncia toque de queda en mayo
La violencia en Ecuador ha escalado en los últimos años hasta convertirse en una grave crisis de seguridad. El país se ha convertido en un corredor estratégico para el narcotráfico, disputado por bandas criminales locales e internacionales.
El gobierno del presidente Daniel Noboa ha respondido con estados de excepción y diversas medidas para recuperar el control en zonas clave. De hecho, este mismo lunes 20 de abril, el mandatario dispuso el toque de queda desde las 11:00 p.m. (hora local) hasta las 5:00 a.m., desde el domingo 3 hasta el lunes 18 de mayo.
El toque de queda ha sido establecido para las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos; y en los cantones La Maná (Cotopaxi), Las Naves (Bolívar), Echeandía (Bolívar) y La Troncal (Cañar).
La pobreza, el desempleo y el cuidado de la democracia
En su comunicado, los obispos también denunciaron “otra violencia, más silenciosa pero igualmente cruel: la pobreza creciente y el desempleo que condena a millones de familias a vivir en la angustia del presente y ser presa fácil de grupos de delincuencia organizada”.
“Exigimos que el Estado invierta en educación de calidad, salud accesible a todos y trabajo digno —no como beneficencia, sino como justicia— y convocamos a cada ciudadano a cultivar la honestidad y la búsqueda del bien común en todas sus acciones”, resaltaron.
Los obispos recordaron además la importancia de cuidar la democracia, “un bien precioso que hemos recibido como herencia” y animaron a los ecuatorianos a “votar con conciencia, exigir rendición de cuentas a sus autoridades e involucrarse en la vida pública como vocación al servicio del bien común”.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) decidió adelantar las elecciones de febrero de 2027 a noviembre de 2026, en las que se elegirá a 222 alcaldes y 24 prefectos.
Fuente: www.aciprensa.com






