
P. Héctor Ramírez, en entrevista con EWTN Noticias. / Crédito: Captura de video/EWTN Noticias.
La “eclesialidad” sería una de las claves de la disolución de la Familia Religiosa del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia (FRICyDIM), comunicada a inicios de abril por la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, en el estado mexicano de Chiapas.
Así lo compartió recientemente con EWTN Noticias el P. Héctor Ramírez, quien hasta hace poco tiempo formó parte de la familia religiosa.
FRICyDIM, fundada por el sacerdote argentino Carlos Spahn, y cuya sede y monasterio se encuentra a unos 20 kilómetros al oeste de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, recibió aprobación arquidiocesana de parte de Mons. Rogelio Cabrera López —entonces Arzobispo de de Tuxtla Gutiérrez, hoy al frente de la Arquidiócesis de Monterrey— el 13 de octubre de 2012.
El P. Ramírez, fundador y director del apostolado Mater Fátima —cuya labor continuará por separado de FRICyDIM—, indicó que el proceso de la disuelta familia religiosa “lleva ya 13 años”, y dijo que, de cara a las razones de la decisión, “uno de los argumentos que más se nos daba a la comunidad era un tema de eclesialidad”.
“Nosotros éramos una familia religiosa contemplativa”, dijo, y “quizá no se logró entender perfectamente en la arquidiócesis el vínculo que deberíamos tener o podríamos tener de ese trabajo conjunto entre la diócesis y la familia religiosa, especialmente a través del monasterio”.
“Este era un punto muy crucial para ellos”, dijo el P. Ramírez. “Después hay otros puntos que nos han ido elaborando después de una visita canónica y algunas reuniones que llegamos a tener, pero me parece que este era muy importante para la arquidiócesis”, indicó.
“Una gran tristeza” la noticia de la disolución
El P. Ramírez señaló que él ya se “había separado de la familia unos días antes, ocho días antes” de que se oficializara la disolución de FRICyDIM por parte de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, el 7 de abril, aunque “físicamente estaba ahí todavía y vi que fue una grande sorpresa, una gran tristeza”.
Los religiosos de la fundación del P. Spahn “confían en que ha habido anomalías en el proceso y, por lo tanto, desde un primer momento se apeló al Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica”.
“Como ahí no encontramos eco, se fue a la Signatura Apostólica y ahora, aunque ya no existe, está suprimida FRICyDIM, la familia religiosa, pero se espera todavía el último fallo de la Signatura Apostólica”, señaló.
El sacerdote destacó que los miembros de la familia religiosa “lo aceptan porque lo que hizo el obispo fue un acto de gobierno y un acto de gobierno legítimo. A uno puede gustarle o no, pero es legítimo y por lo tanto, pues los religiosos todos, un servidor también, lo aceptamos porque es un acto de la Iglesia Católica”.
“Cuando uno ve que a lo mejor no se cumplió todo el debido proceso canónico, etcétera, pues uno tiene estamentos en la Iglesia para apelar y eso es lo que se ha hecho”, explicó, sobre la espera de una resolución del que se considera el máximo órgano judicial en materia administrativa de la Iglesia.
Algunos de los que pertenecieron a la familia religiosa “nos hemos retirado, ya estamos en casa, estamos ya en otras ocupaciones”, señaló, mientras que “otros han permanecido también en lo que sería el monasterio”, aunque oficialmente “ante la iglesia ya no es monasterio”, y “ellos tampoco ya son religiosos, porque precisamente al suprimir la familia religiosa se nos quitan los votos, se nos quita el hábito”.
“Ahora están como laicos viviendo ahí”, dijo, señalando que estas personas se han quedado “orando, pidiéndole al Señor, esperando el último dictamen y manteniendo la propiedad”.
“Si al final el dictamen no es positivo, o sea ya no puede volverse a resurgir FRICyDIM, pues tendrán que desmantelar todo el monasterio”, señaló.
El futuro de Mater Fátima
Mater Fátima se había incorporado a FRICyDIM desde noviembre de 2023, cuando el P. Ramírez se unió a la familia religiosa. Sin embargo, resalta y agradece el sacerdote, “sin pedirlo me fue restituido Mater Fátima”.
“Yo me separé después de un discernimiento hablando con el P. Carlos”, explicó. “Yo estaba muy contento porque Mater Fátima lo había entregado ya a la Iglesia a través de esta familia religiosa y el P. Carlos, en un acto de gobierno, me lo devuelve”.
El sacerdote aseguró que ve el futuro de Mater Fátima “como voluntad de Dios de que siga trabajando”, y destacó que una de las características de este apostolado es “colaborar para que el triunfo del Inmaculado Corazón de María se de en la historia”.
“Es una segunda etapa, digamos, como una segunda oportunidad que el Señor nos da de ir con todo a llevar ese mensaje al mundo entero”, aseguró, especialmente en un “mundo envuelto en guerras, dificultades, muertes, injusticias y también la gente se está alejando de la fe”.
“Por lo tanto, creo que más que nunca el mensaje de Fátima es actual”, concluyó.
Fuente: www.aciprensa.com






