Dirigentes políticos reaccionaron de manera dividida a la propuesta del Gobierno dominicano de reducir en un 50 % los fondos destinados por ley a los partidos políticos, como parte de un plan de austeridad para enfrentar el impacto económico de la crisis internacional derivada del conflicto en Medio Oriente.
La iniciativa implicaría una reducción de entre RD$1,620 millones y RD$810 millones en el financiamiento público de las organizaciones políticas.
Rechazo a la medida
El vicepresidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Yván Lorenzo,expresó su firme oposición a la propuesta, al considerar que “no se puede sacrificar el financiamiento de la democracia”.
Lorenzo criticó que el Gobierno mantenga altos niveles de gasto en publicidad y pensiones especiales mientras plantea recortar los recursos a los partidos. No obstante, señaló que el PLD estaría dispuesto a asumir sacrificios, siempre que se apliquen con equidad y transparencia.
Cuestiona legalidad
Mientras que, la dirigente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Janet Camilo, advirtió que la medida no puede aplicarse sin modificar la Ley de Régimen Electoral 22-23 y la Ley de Presupuesto.
Explicó que el Poder Ejecutivo no tiene facultad para reducir unilateralmente estos fondos, ya que se trata de disposiciones establecidas por ley.
También calificó la propuesta como contradictoria y advirtió que podría debilitar el sistema democrático.
“Desprecio” a la democracia
El dirigente de la Fuerza del Pueblo (FP), Rubén Maldonado, calificó la medida como una muestra de “total desprecio” hacia la democracia.
Sostuvo que existe una intención sostenida del Gobierno de reducir los fondos a los partidos desde el inicio de su gestión, incluso antes de la actual crisis. A su juicio, la disposición forma parte de una estrategia para debilitar las organizaciones políticas.
Priorizar costo de vida
De su lado, el secretario de Asuntos Económicos de la Fuerza del Pueblo, Haivanjoe Ng Cortiñas,consideró que el recorte no representa una solución estructural a la crisis.
Indicó que cualquier ajuste fiscal debe enfocarse en estabilizar los precios de bienes esenciales como combustibles, energía y transporte, debido a su impacto directo en la población.
“Sacrificio compartido”
El ministro y delegado político del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), Sigmund Freund, defendió la propuesta, al afirmar que todos los sectores deben aportar ante la crisis.
Planteó que los partidos políticos también deben asumir una cuota de sacrificio y cuestionó si estas organizaciones no están en capacidad de contribuir con una reducción de alrededor de RD$100 millones.
Lo queremos es que ellos también pongan su cuota de sacrificio; de los 600 millones de pesos que estamos recibiendo los tres partidos mayoritarios este año, lo que estamos proponiendo es que en lo queda del año, porque ya van cuatro meses, sacrifiquemos el 50%; si nosotros como partidos políticos no podemos aportarle en este país, en este momento alrededor de 100 millones, entonces tenemos que revisarnos como partidos.
Asimismo, indicó que el Gobierno está abierto a escuchar las posiciones de los distintos partidos.
Respalda la medida
La alcaldesa de Higüey y presidenta del Partido Liberal Reformista (PLR), Karina Aristy, apoyó la medida, señalando que responde a la necesidad de un esfuerzo colectivo ante la situación económica.
“Matiz autoritario”
El presidente de Opción Democrática (OD), José Horacio Rodríguez, consideró que la iniciativa tiene un “matiz autoritario” y podría interpretarse como un intento de afectar a la oposición.
Cuestionó que el Gobierno no haya planteado reducciones proporcionales en gasto publicitario y advirtió que debilitar a los partidos pone en riesgo el equilibrio democrático.
Las medidas anunciadas por el Gobierno
Las reacciones surgen tras el anuncio del presidente Luis Abinader de un paquete de medidas orientadas a reducir el gasto público y generar un ahorro estimado de RD$40,000 millones con el objetivo de enfrentar el impacto sobre la economía dominicana de la crisis en Medio Oriente.
Las medidas son:
- Contención en la compra de vehículos (excepto áreas prioritarias como asistencia social y seguridad alimentaria).
- Disminución de gastos en reparaciones y mantenimientos menores.
- Racionalización de servicios y contrataciones.
- Limitación de eventos institucionales a costos mínimos.
- Ajustes en gastos de textiles, vestuario, viáticos y pasajes.
- Racionalización del uso de combustible.
- Reducción del gasto en publicidad estatal.
- Recorte del 50 % del presupuesto destinado a los partidos políticos.
- Reducción de transferencias corrientes a organismos autónomos, descentralizados y empresas públicas con capacidad de generar ingresos.
- Revisión, ajuste o eliminación de partidas presupuestarias no comprometidas.
- Posposición temporal de gastos no prioritarios.
Fuente: www.diariolibre.com






