En su carrera profesional de casi una década, Osvaldo Bidó no ha creado un nombre como un lanzallamas o un “come innings”, de ahí que no haya seducido a recibir un contrato de siete dígitos.
Pero este derecho puertoplateño nacido en 1995, de 6’3 pies y 175 libras, genera un interés curioso en la MLB que al poco tiempo se desvanece, como lo explican las transacciones en las que ha estado envuelto en los últimos cinco meses; pasó por ocho organizaciones, si bien solo lanzó con dos.
El 5 de diciembre pasado, Bidó entró a la plantilla de los Bravos, que lo tomaron desde los Atléticos en waivers, una lista en la que un equipo pone a un pelotero a disposición de los otros 29 clubes y si alguno lo asume también se queda con su compromiso contractual.
La prioridad de toma se basa en el porcentaje de victorias a la inversa (el equipo con peor récord tiene la primera opción).
No pasaron 10 días en el roster de Atlanta para que el equipo de Georgia lo colocara en waivers y el 19 de diciembre Tampa Bay lo reclamó. Sin embargo, los Rays también cambiaron de opinión, lo pusieron en la lista de disponibles y el 16 de enero fue tomado por los Marlins.
Pasaron 11 días cuando se informó que, igual, el equipo miamense lo sacó de sus planes y fue seleccionado por los Angelinos, el 27 de enero. No había terminado la ruleta rusa puesto que el 5 de febrero fue la organización de los Yankees que lo encontró en waivers y lo tomó.
Ya el 24 de marzo, el mismo equipo de operaciones de los Bravos que en diciembre lo había descartado, volvió a tomarlo y comenzó la temporada regular en su nómina.
Pero para el 18 de abril estaba nueva vez en waivers y allí fue reclamado por los Chicago White Sox, que el pasado viernes se sumó a la lista de los que con rapidez le perdieron la fe al pitcher que en Lidom pertenece a Águilas Cibaeñas.
Bidó, quien tenía 21 años en 2018 cuando firmó al profesionalismo con los Piratas por un bono de 20 mil dólares, aceptó la asignación a ligas menores y desde el sábado figura en la plantilla de la sucursal Triple-A, los Charlotte Knights.
Lo que ofrece
El nacido en el municipio Los Hidalgos dispone de un repertorio de cinco lanzamientos (recta, slider, sinker, sweeper y cambio) que mezcla entre las 89 y 95 millas por hora. Su recta de 4 costuras que promedia las 2,386 revoluciones es su principal arma, una con la que esta campaña pone a la oposición a batearle para .158.
Bidó ha lanzado 18 2/3 entradas entre Atlanta y Chicago esta temporada. En ese tiempo, ha permitido 13 carreras (6.27 de efectividad) con 15 hits y 10 boletos y 11 ponches.
Es la segunda temporada consecutiva con resultados desalentadores; Bidó también registró una efectividad de 5.87 en 79 2/3 entradas como relevista con los Atléticos en 2025.
Asimismo, pasó siete temporadas en el sistema de los Piratas antes de debutar en las GL a los 27 años en 2023.
En 212 1/3 entradas en las GL, registró efectividad de 5.17. Es un lanzador que permite muchos elevados, con un control aceptable y poncha a un nivel inferior al promedio.
Razones para colocar en waivers
- Ahorro salarial: Si un jugador es reclamado, el equipo original se libera del pago restante.
- Gestión del roster de 40: El espacio en el roster es un activo muy valioso. Un equipo prefiere arriesgarse a perder a un jugador en waivers con tal de habilitar un puesto para un prospecto o un refuerzo.
- Limpieza de nómina: Los equipos que ya no tienen oportunidad de clasificar suelen colocar veteranos en waivers en agosto. Esto les permite ahorrar dinero y dar oportunidad a los veteranos de ir a equipos contendientes antes de la fecha límite para ser elegibles en playoffs (31 de agosto).
- Si el jugador pasa por waivers sin que nadie lo reclame el equipo tiene el derecho de enviarlo a las menores o dejarlo en libertad definitiva.
Fuente: www.diariolibre.com






