
Imagen referencial de la celebración de una Misa / Crédito: Mart Production
El sacerdote mexicano Demetrio Vargas Gómez, miembro de los Misioneros Servidores de la Palabra, fue detenido por autoridades del Estado de México, acusado presuntamente de abuso sexual contra una religiosa.
La asociación civil mexicana SPES VIVA, dedicada a la atención de víctimas de violencia sexual, informó que el 7 de mayo elementos de la Fiscalía Central para la Atención de Delitos Vinculados a la Violencia de Género del Estado de México lo arrestaron y trasladaron a un centro penitenciario.
De acuerdo con la organización, los hechos por los que se le acusa habrían ocurrido en un centro de espiritualidad de los Misioneros Servidores de la Palabra entre 2013 y 2015. La asociación señaló además que en 2018 se habría registrado un nuevo abuso sexual contra la misma religiosa.
El 10 de mayo, los Misioneros Servidores de la Palabra, Instituto de Vida Consagrada Religiosa de Derecho Pontificio, emitieron un comunicado en el que aseguraron que su “prioridad absoluta es la seguridad y el bienestar de quienes han sido puestos bajo nuestro cuidado pastoral”, por lo que condenaron “cualquier forma de violencia de género, acoso o abuso”.
En este sentido, el instituto afirmó que las acciones atribuidas al sacerdote son “de carácter estrictamente personal y no representan los valores, la ética y la misión de esta comunidad religiosa”.
Asimismo, señalaron que, desde que se tuvo conocimiento de los hechos, impusieron “medidas cautelares y remedios penales correspondientes al citado sacerdote, que derivaron en la afectación del ejercicio de sus funciones eclesiásticas”.
Indicaron que dichas medidas no implicaban un juicio anticipado, sino que buscaban “garantizar un entorno y ambiente seguro, y evitar cualquier interferencia en el proceso”.
Ahora, en el proceso que Vargas Gómez enfrentará ante las autoridades, los Misioneros Servidores de la Palabra se comprometieron a colaborar “de manera total y transparente con las autoridades competentes (Fiscalía y organismos de justicia) para el esclarecimiento de los hechos; siempre en estricto respeto a los derechos humanos de los involucrados”.
Respecto al proceso dentro de la Iglesia Católica, informaron que “ha dado seguimiento puntual a las debidas actuaciones canónicas correspondientes para determinar las sanciones que procedan conforme a Derecho Canónico”.
Finalmente, reiteraron que trabajarán “con firmeza y sin impunidad, comprometiéndonos a actuar apegados a derecho, siempre aspirando al compromiso de una vida de acuerdo con la vocación recibida”.
Fuente: www.aciprensa.com






