El obispo de la diócesis de La Altagracia, Jesús Castro Marte, afirmó este martes que erradicar la violencia contra la mujer es un asunto de derechos humanos y dignidad, al tiempo que consideró urgente la aplicación y el fortalecimiento del nuevo Código Penal.
“No podemos aceptar las muertes causadas por la violencia intrafamiliar, que no es parte del designio del creador”, sostuvo Castro Marte en su cuenta oficial de X, tras los últimos feminicidios sucedidos en el país.
El religioso aseguró además que «vivimos en una sociedad enferma que engendra muerte: por accidentes, violencia, riñas callejeras, celos, sicariato y suicidio”, por lo que consideró que toda la sociedad debe revisarse a profundidad.
Señaló que entre los ejes que deben revisarse con mirada crítica y constructiva figuran la familia, el Estado de derecho, las iglesias, las juntas de vecinos, la educación, el ejercicio del poder y la justicia.
Asimismo, defendió la entrada en vigencia del nuevo Código Penal y expresó que hay muchos culpables, incluyendo sectores que, sin siquiera conocerlo en la práctica, ya comienzan a cuestionar el Código.
Reflexiones sobre la sociedad y el nuevo Código Penal
El obispo también indicó que el Código Penal debe entrar en vigencia a principios de agosto, y agregó que espera que los jueces del Tribunal Constitucional no se dejen presionar mediáticamente para detener la pieza jurídica.
En su reflexión, Castro Marte destacó además el valor de la mujer dentro de la sociedad, al señalar que son instrumento predilecto y co-creadoras de la obra universal de Jesucristo.
“¿Se han imaginado qué sería del mundo sin las mujeres?”, cuestionó, al tiempo que agregó que la igualdad, el respeto y la libertad son innegociables.
Asimismo, dijo que un hombre no es el que construye una casa y la abandona, sino aquel que hace de ella el hogar de su familia.
«Tenemos dinstinto sexo y venimos en moldes diferentes, pero algo es claro: nacemos varón y mujer, y por el esfuerzo de una mujer nos hacemos personas», agregó.
Finalmente, exhortó a la sociedad a detener la violencia y apostar por la convivencia pacífica.
“Hagamos un alto en el camino. Que en medio de la incertidumbre que azota a la sociedad actual, fruto del ego y la falta de inteligencia emocional, se detenga para siempre la muerte violenta contra las mujeres. Digamos sí a la vida en fraterna convivencia, y no a la muerte”, concluyó.
Fuente: www.diariolibre.com






