InicioEspiritualidadVaticano nombra un administrador apostólico para la diócesis cubana de Guantánamo-Baracoa 

Vaticano nombra un administrador apostólico para la diócesis cubana de Guantánamo-Baracoa 


Mons. Marcos Pirán Gómez. / Crédito: Oficina de Comunicaciones del Obispado de Holguín.

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) informó que el Vaticano nombró a Mons. Marcos Pirán Gómez administrador apostólico de la Diócesis de Guantánamo-Baracoa, que quedó vacante tras la muerte de su obispo, Mons. Silvano Pedroso Montalvo. 

Desde su cuenta en Facebook, la Oficina de Comunicaciones del Obispado de Holguín publicó este 19 de junio la nota del Episcopado que informa el nombramiento llevado a cabo por el Dicasterio para los Obispos. 

Mons. Marcos Pirán es Obispo Auxiliar de Holguín. Para su labor como administrador apostólico contará con “los derechos, facultades y deberes que, según el derecho, corresponden a los obispos diocesanos”, hasta que el Papa León XIV nombre al nuevo ordinario de Guantánamo-Baracoa. 

El Episcopado agradeció “a Mons. Pirán Gómez este nuevo servicio pastoral que asume con generosidad” y le asegura sus oraciones. Además, pide a todos los fieles “encomendar en sus plegarias a Mons. Marcos y la Diócesis de Guantánamo-Baracoa en este momento”. 

La Diócesis de Guantánamo-Baracoa está vacante desde el 13 de junio, día en que falleció Mons. Pedroso a causa de un cáncer. 

El prelado había retornado diez días a Cuba luego de haber estado en Roma donde había sido sometido “a estudios médicos, que pusieron de manifiesto la presencia de una enfermedad oncológica. Fue atendido en el Hospital Gemelli y en la enfermería de la Compañía de Jesús”, informó la COCC el 11 de junio, en una nota en la que pedía oraciones por su salud.  

En La Habana, Mons. Pedroso fue hospedado con las Religiosas Compasionistas y luego “trasladado a la enfermería de las Hijas de la Caridad, junto al Hospital Hermanos Ameijeiras, para que esté bajo estricto control médico”. 

En un obituario, la COCC destacó el amor por Cuba que Mons. Pedroso “llevaba inscrito en su corazón” y que lo llevó a vivir “su condición de pastor del pueblo de Dios sin hacer ruidos, pero con entrega y sacrificio silenciosos, primero como sacerdote y después como obispo”. 

En Guantánamo-Baracoa “le tocó ser obispo de una diócesis joven, mayoritariamente rural”, con pocos sacerdotes y templos, y una población dispersa, además de “mucha presencia de iglesias evangélicas, sin embargo nunca se quejaba, amó su diócesis y por ella ofreció su propia vida”, afirmó el Episcopado.

Fuente: www.aciprensa.com

RELATED ARTICLES
- Advertisment -
Google search engine
Google search engine
Google search engine

Most Popular