El presidente centroderechista de Bolivia Rodrigo Paz anunció que recuperará territorios bajo control de organizaciones sociales, como la región del Chapare, bastión político del exmandatario Evo Morales, donde los seguidores del líder izquierdista impiden la ejecución de una orden de captura en su contra.
Paz acaba de superar la crisis política más grave de su corta gestión iniciada en noviembre pasado. Durante siete semanas, indígenas, obreros y cocaleros manifestaron y bloquearon carreteras para exigir su renuncia por la crisis económica.
«Vamos a recuperar cada territorio que hoy día no nos pertenece», declaró este miércoles Paz, durante un aniversario de la policía. «Algunos creen que no es territorio boliviano que es territorio de algunas organizaciones», añadió en referencia a la región cocalera del Chapare, según aclaró posteriormente la Presidencia.
Aseguró además que «todo volverá a la patria«. «Aquí no hay dueños, ni de territorios, ni de sectores», sostuvo.
Estado de excepción
La autoridad decretó el sábado un estado de excepción que permitió el levantamiento de los bloqueos. Su gobierno ha señalado al expresidente socialista Evo Morales (2006-2019) de promover las protestas y financiarlas con recursos del narcotráfico, aunque sin dar pruebas.
El exjefe de Estado se encuentra en el poblado cocalero de Lauca Eñe, en el centro del país, desde fines de 2024, cuando la justicia emitió una orden de captura en su contra por un caso de trata de menor que él niega.
Evo Morales anticipó el martes, en una entrevista con la AFP, que si el gobierno intervenía la región, «aquí va a haber problemas, estamos bien organizados». Aseguro además que sus partidarios «se van a defender«.
El expresidente sostiene que el actual gobierno, «con toda esta política neoliberal y estado colonial, está forzando que haya una guerra civil«.
El Ejecutivo no adelantó fecha para una eventual intervención en el Chapare.
Fuente: www.diariolibre.com






