A varias calles del sector Feliciano en la Pared de Haina, provincia San Cristóbal, se encuentra la Fundación Restaurando Vida un Muerto que Revive, donde un niño se fugó y otros 13 más fueron rescatados por las autoridades por una presunta red de maltrato infantil que operaba en el lugar.
En primera escena una iglesia pintada de verde es la entrada y a pocos metros de un camino sin asfalto se encuentran varias casas y el lugar que describen los miembros como un refugio.
Según las declaraciones de varios colaboradores, las viviendas agrupadas allí pertenecen a la pastora a quienes identificaron como Santa María de Fernández conocida como Seneida.
Sin embargo, aunque esas viviendas forman parte de la fundación los dormitorios se ubican en la parte trasera y están en condiciones de insalubridad y hacinamiento.
Una pared situada en la entrada de las habitaciones expone las reglas del lugar.
“Santidad a Jehova, no se permiten personas fuera del orden de Dios, debe quitarse el calzado antes de entrar al lugar santo, no se permiten hombres y mujeres juntos, deben mantenerse en los lugares de oración, no deben tocar los frutos, entrar al conuco es prohibido, no se permiten hombres en la cocina, no se permiten personas que no estén guardando comunión, no se permiten relajos, no se permiten niños desobedientes en el lugar santo, el que permanece en este lugar debe tener un buen comportamiento, no se permiten celulares en el aposento alto”.
Seguido dice que quien no cumpla las reglas no puede permanecer en el lugar.
Detrás de esa pared está un espacio construido de madera y varias sillas con una puerta que conduce al camino de la cocina y las habitaciones.
En la parte trasera dos camas y varios camarotes ocupan al menos tres habitaciones con al menos dos baños entre ropas esparcidas, calzados y accesorios en distintos lugares.
Afuera figura una cocina improvisa que, según una colaboradora de la fundación, Alexandra Beltré ese espacio está en proceso de construcción.
Beltré narró que los niños y las personas que van a buscar refugios tienen un espacio para dormir seguro. Sobre el manejo monetario para cubrir los gastos aseguraron que ese lugar funciona con la “obra de Dios” aunque mencionaron que algunas iglesias donan de vez en cuando.
Denuncias y rescate
Según los colaboradores del lugar el espacio recibe personas en condición de vulnerabilidad, les da alimento, escuelas bíblicas, hospedaje y educación escolar en una escuela cercana.
Sin embargo, las autoridades informaron que un niño de 13 años de edad se escapó de la fundación en horas de la noche del pasado viernes.
La investigación indica que el menor se dirigió al destacamento policial de Hatillo y narró sobre presunto maltratos al que era sometido junto a otros niños.
Refiere que el menor dijo que no asistía a la escuela y hacía trabajos de construcción de una de las viviendas cercanas.
Investigación oficial
Posteriormente las autoridades realizaron dos allanamientos y rescataron 13 niños.
El caso está siendo investigado por el Ministerio Público y el Departamento de Investigación de Trata y Tráfico de Personas, la Procuraduría Especializada Contra el Tráfico Ilícito de Migrantes Y La Trata de Personas, y la Fiscalía de Niños, Niñas y Adolescentes de La Provincia de San Cristóbal.
Según los colaboradores el pastor del lugar Ángel Gabriel Capellán y uno de los miembros de la fundación Isaías Ramón Muñoz Rodríguez se encuentran detenidos en el Palacio de Justicia de San Cristóbal.
La fundación lleva más de 14 años operando en el lugar y según el presidente de la junta de vecinos identificado como Florencio el espacio se ha convertido en un queja constante debido a que los comunitarios desconocen que tipo de actividades se realizan allí, de dónde proceden los niños que se queda en calidad de refugio y si el lugar está regulado por las autoridades.
Fuente: www.diariolibre.com

















