Los Cubs cerraron agosto a todo poder. Y lo hicieron de la manera más contundente posible: conectando nueve cuadrangulares, estableciendo un récord de franquicia, para aplastar 17-3 a los Milwaukee Brewers la noche del lunes.
La figura indiscutible fue Alex Bregman, quien disparó tres jonrones y protagonizó otra noche memorable con el madero. Fue su segundo partido de tres cuadrangulares en apenas tres semanas y elevó a 23 su total de la temporada.
Pero Bregman no estuvo solo.
Chicago convirtió el partido en una exhibición de poder desde temprano. Tyrone Taylor y Nico Hoerner conectaron jonrones consecutivos en la primera entrada frente al abridor Kyle Harrison. Un episodio después, Bregman añadió otro batazo de vuelta completa.
La fiesta continuó en el cuarto capítulo. Seiya Suzuki y Bregman volvieron a conectar cuadrangulares consecutivos, convirtiendo el encuentro en una auténtica pesadilla para el pitcheo de Milwaukee.
Los Cubs terminaron conectando cinco jonrones frente a Harrison en las primeras cuatro entradas y agregaron otros tres en las postrimerías del encuentro ante el jugador de posición Andrew Vaughn.
Los nueve cuadrangulares igualaron la segunda mayor cantidad conectada por un equipo en un partido de Grandes Ligas. El récord pertenece a los Toronto Blue Jays, que dispararon 10 jonrones en una victoria sobre Baltimore en 1987.
La noche fue además el punto culminante de un agosto espectacular para los Cubs.
Chicago terminó el mes con 62 jonrones, la segunda mayor cantidad para un equipo de las Mayores en un mes calendario. Solo los Yankees de 2019, con 74, han conectado más.
Mientras la ofensiva hacía historia, Clay Holmes se encargaba de mantener a raya a los Brewers.
El derecho lanzó seis entradas en blanco, permitió cinco imparables, ponchó a ocho y otorgó dos bases por bolas. Desde su llegada a Chicago procedente de los Mets en la fecha límite de cambios, Holmes ha permitido apenas cinco carreras en cinco aperturas, consolidándose como una pieza importante para los Cubs en este tramo decisivo de la temporada.
Partido desastroso
Para Milwaukee, en cambio, fue una noche para olvidar.
Kyle Harrison, quien había dominado a Chicago en sus enfrentamientos anteriores, fue castigado sin contemplaciones.
Antes del lunes había permitido solamente dos carreras limpias en 12 entradas contra los Cubs esta temporada. Esta vez, sin embargo, cedió nueve carreras y 10 hits en apenas 3? entradas.
Su efectividad pasó de 2.79 a 3.45.
Los nueve jonrones permitidos representaron, además, la mayor cantidad que los Brewers han tolerado en un partido durante esta temporada.
Pese a la contundente derrota, Milwaukee conserva una ventaja de siete juegos sobre Chicago en la División Central de la Liga Nacional. Pero todavía quedan seis enfrentamientos entre ambos equipos, incluidos los tres restantes de esta serie en Wrigley Field.
Y esa es quizá la noticia que más interesa a los Cubs.
Agosto terminó con una explosión.
Sesenta y dos jonrones en el mes.
Nueve en una sola noche.
Fuente: www.diariolibre.com






