La ciudad de Luján, capital de la fe de los argentinos, fue sede del 1° Foro Iberoamericano de Ciudades Marianas, que contó con la presencia de referentes políticos y autoridades eclesiales de 16 países.
El foro fue una oportunidad para compartir experiencias de los distintos santuarios dedicados a la Virgen y exponer los desafíos del turismo religioso en las ciudades que cada año reciben a millones de peregrinos.
La organización del encuentro estuvo a cargo del Municipio de Luján, el CAF —Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe—, y el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), y fue una de las actividades oficiales previas a la visita del Papa León XIV a Argentina, quien celebrará una Misa en el Santuario de Nuestra Señora de Luján el próximo 11 de noviembre.
En sus palabras de bienvenida, el intendente de Luján, Leonardo Boto, anheló que este primer foro permita “avanzar en modelos de gestión, en la profundización para potenciar este fenómeno de fe mariana que tiene el continente y que sirva para que nuestra gente pueda vivir mejor”.
El vicepresidente corporativo de Programación Estratégica de CAF, Christian Asinelli, por su parte, consideró que “es muy importante poder juntar las políticas públicas de largo plazo con las cuestiones espirituales para pensar el desarrollo de ciudades que piensan el turismo religioso”.
Un puente entre la Iglesia y los gobiernos
El primer panel, dedicado a “Fe popular y devoción mariana”, estuvo a cargo de la doctora Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina del Vaticano, y del P. José Carlos Caamaño, doctor en Teología por la Universidad Católica Argentina.
Emilce Cuda describió este foro como “un puente” entre la Iglesia y los gobiernos, y expresó la intención de que ese puente trascienda las fronteras de México hacia Estados Unidos y Canadá, donde la población de latinos se acerca a 60 millones.
“La peregrinación a un santuario es un hecho religioso, pero es también un hecho político, porque expresa la voluntad de una comunidad de caminar juntos”, expresó por su parte el P. Caamaño.
La primera jornada continuó con mesas temáticas de trabajo sobre la relación entre los santuarios y las ciudades, y luego con una exposición del director de la Red Mundial de Turismo Religioso en las Américas, Adrián Lomello, quien disertó sobre el diálogo entre ciudad y santuario para una gestión integrada.
En ese sentido, expuso la diferencia entre ciudades con santuario y ciudades-santuario, siendo estas últimas las que se construyen en torno a la Virgen, porque la Virgen es anterior a la ciudad, y configura su identidad.
En esos casos, planteó la necesidad de un “ecosistema del turismo religioso”, en el que “todos deben estar involucrados: instituciones religiosas, sector público, sector privado, comunidades locales y la academia”.
El foro tuvo entre sus participantes al Arzobispo de Santiago de Chile, Cardenal Fernando Chomali, en representación del Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Maipú; y al intendente de Florida (Uruguay), ciudad donde se encuentra el Santuario de la Virgen de los Treinta y Tres, que el Papa León XIV visitará el próximo 8 de noviembre.
Un santuario mariano es un pulmón espiritual
El Cardenal consideró que “un santuario mariano es un pulmón espiritual al que va la familia. Es el lugar en donde las personas se reconocen como católicas, como comunidad y como un factor de cohesión social”, y valoró el foro como un espacio para transmitir experiencias mutuas y ayudarse entre todos.
“Las peregrinaciones que recibimos como ciudades con un Santuario dedicado a la Virgen hacen a la identidad local”, aseguró Enciso, por lo que destacó la importancia de generar, desde el poder político, una buena sinergia con la Iglesia.
En la segunda jornada del foro se desarrolló un panel sobre economía de los santuarios y turismo religioso, a cargo del P. Daniel Aguirre, investigador brasileño y miembro de la Pastoral de Turismo de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil.
Seguidamente, el intendente Leonardo Boto y el Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México, Mons. Francisco Javier Acero, profundizaron en los desafíos futuros de las ciudades con santuarios marianos.
“Debemos trabajar en red”
El intendente de Luján planteó el reto de avanzar hacia la sosteniblidad integral, reconociendo que no hay una única fórmula sino que cada ciudad y santuario tendrá que buscar respuestas acordes a sus realidades, destacando en ese proceso la importancia del diálogo.
Asimismo, anheló que los frutos de este foro permitan continuar fortaleciendo el turismo religioso para, a su vez, fortalecer la labor pastoral y promover el desarrollo de las comunidades, muy necesario en el continente.
Mons. Acero, por su parte, recordó que “un santuario mariano es un lugar de encuentro, no solo por el turismo sino por la atracción espiritual que se vive allí. Es un lugar de identidad no solamente nacional sino internacional”.
“Una ciudad con un santuario mariano tiene que ser una ciudad de encuentro entre personas, sin ideologías”, sostuvo el prelado, anhelando que la Iglesia sea “puente entre la ciudad y el santuario, con la dignidad de las personas en el centro”.
“Debemos trabajar en red porque nos necesitamos unos a otros: entre los santuarios, y entre las autoridades locales y las autoridades pastorales de cada santuario”, concluyó.
El foro culminó con la inauguración del Paseo de las Ciudades Marianas, que deja en Luján una representación permanente de las ciudades y santuarios participantes, como símbolo de la red que comenzó a construirse en estas dos jornadas.
Fuente: Religion






