
El embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, Brian Burch, conversa con EWTN News en su residencia en Roma el 26 de febrero de 2026. / Crédito: Daniel Ibanez/EWTN News.
El embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, Brian Burch, afirmó que tiene la intención de centrarse en los temas que unen al presidente estadounidense Donald Trump y al Papa León XIV en su papel de fomentar una relación entre ambos líderes, en lugar de enfocarse en desacuerdos recientes sobre la guerra con Irán.
“Como embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, mis esfuerzos son muchos, pero uno de los roles como diplomático es recordar a las partes interesadas aquello que nos une y lo que nunca debe dividirnos”, dijo Burch tras pronunciar un discurso sobre la persecución de los cristianos nigerianos en la embajada de Estados Unidos ante el Vaticano en Roma.
Burch afirmó que “no debemos fingir que no hay desacuerdo” porque “claramente lo hay”, pero añadió: “También debemos recordar lo que comparten”.
“Ambos hombres están impulsados por una convicción inquebrantable en la protección de los inocentes”, dijo. “Uno lidera con la espada y el escudo del poder estadounidense, el otro con la cruz del amor sacrificial. Pero ambos están diciendo en sus propios lenguajes: ‘El mal no debe triunfar y la inocencia no debe ser abandonada’”.
León ha instado a la paz entre Estados Unidos e Irán en una guerra que ha cobrado más de 3.000 vidas en más de un mes de conflicto, incluidas más de 150 niñas en una escuela en Minab y al menos 15 soldados estadounidenses. Ambas partes han acordado un alto el fuego temporal.
Trump ha hecho comentarios negativos sobre León, calificándolo de “débil en materia de crimen y terrible para la política exterior”. Dijo: “No creo que esté haciendo un muy buen trabajo” y “no soy fan del Papa León”. El Pontífice aseguró que “no tengo miedo de la administración Trump ni de hablar en voz alta sobre el mensaje del Evangelio” y subrayó que no es “un político” y que no está interesado en debatir con el presidente.
El presidente estadounidense ha afirmado falsamente que León dijo que “Irán puede tener un arma nuclear”. El Santo Padre ha advertido contra la proliferación nuclear en Oriente Medio y se ha pronunciado ampliamente sobre las armas nucleares.
“Bienaventurados los que trabajan por la paz”
El Obispo de la Diócesis de Baton Rouge, Luisiana (Estados Unidos), Mons. Michael Duca, escribió un mensaje el 16 de abril titulado “Blessed are the Peacemakers” (“Bienaventurados los que trabajan por la paz”), en el que instó a los católicos a rezar por la paz y advirtió contra tratar al Papa como si fuera una figura política partidista.
Duca calificó la retórica de Trump como “preocupante porque corre el riesgo de reducir al Santo Padre a una figura partidista y profundizar aún más las divisiones en un mundo ya fracturado” y enfatizó que el Papa “no es un político”.
“Es el vicario de Cristo, encargado de proclamar el Evangelio ‘a tiempo y a destiempo’, desafiando a todas las personas —independientemente de su nación o cargo— a medir sus palabras y acciones según la verdad de Jesucristo revelada en los Evangelios”, dijo. “La Iglesia siempre busca hablar en favor de la dignidad de la persona humana, la santidad de la vida y el urgente llamado a la paz”.
Duca advirtió a los católicos que no se dejen “arrastrar por el incesante ciclo de indignación amplificado por las redes sociales y las noticias instantáneas”.
“Les exhorto, en cambio, a hacer una pausa”, dijo. “No caigan en la trampa del conflicto fabricado ni permitan que las voces que se benefician de la división los consuman. Como cristianos, hay una sola voz que debemos seguir por encima de todas las demás: la voz de Cristo, reflejada a través de su Iglesia”.
El obispo señaló que Papas anteriores, como San Juan Pablo II, “hablaron con claridad moral en tiempos de extraordinaria tensión global” y que los Pontífices “pronunciaron palabras que eran llamados pastorales, arraigados en el Evangelio y con un profundo amor por la familia humana”. Afirmó que León habla “en esa misma tradición”.
“Él llama a nuestros corazones de vuelta al arduo y santo trabajo del diálogo, el encuentro y la reconciliación”, dijo. “Como exhortan las propias Escrituras, y como han exhortado pontificados anteriores, nuestro llamado sigue siendo el mismo: ‘No tengan miedo’. No tengan miedo de elegir la paz por encima del orgullo, la conversación por encima de la condena y la unidad por encima de la división”.
Duca instó a los católicos “a unirse a mí en rezar fervientemente por la paz en nuestro mundo, por la sabiduría entre nuestros líderes y por corazones abiertos a la conversión”. Dijo que hay que “responder como testigos” en todos los lugares y “predicar el Evangelio no sólo con palabras, sino con vidas marcadas por la escucha, el respeto mutuo y la caridad, especialmente hacia aquellos con quienes se discrepa”.
“Finalmente, respondan con esperanza”, dijo. “La Iglesia ha soportado tormentas mucho mayores que las del momento presente. Guiada por el Espíritu Santo, continúa proclamando una cultura de la vida frente a una cultura de la muerte y una esperanza que no defrauda. Cuando permanecemos anclados en Cristo, el ruido del mundo pierde su poder sobre nosotros”.
Obispos de Estados Unidos: “Recen por la paz”
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés) publicó en X un mensaje que desglosa lo que enseña el Catecismo de la Iglesia Católica sobre la doctrina de la guerra justa, después de que el vicepresidente estadounidense JD Vance cuestionara las declaraciones del Papa León XIV sobre la guerra.
“Las estrictas condiciones para la legítima defensa mediante la fuerza militar requieren una consideración rigurosa”, dice la publicación. “La gravedad de tal decisión la somete a condiciones estrictas de legitimidad moral”.
Se señala que debe existir una causa justa debido a un daño causado por un agresor que sea “duradero, grave y cierto”, que todos los demás medios para aliviar la amenaza “hayan demostrado ser impracticables e ineficaces”, que haya “serias perspectivas de éxito” y que la guerra “no debe producir males y desórdenes más graves que el mal que se pretende eliminar”.
Sobre este último punto, los obispos señalan que “el poder de los medios modernos de destrucción pesa enormemente en la evaluación de esta condición”.
Cada condición de los criterios de la guerra justa debe cumplirse para que una guerra esté justificada.
“Estos son los elementos tradicionales enumerados en lo que se llama la doctrina de la ‘guerra justa’”, añaden los obispos. “La evaluación de estas condiciones de legitimidad moral corresponde al juicio prudencial de quienes tienen la responsabilidad del bien común”.
Los obispos explican que “todo ciudadano y todo gobernante están obligados a empeñarse en evitar las guerras”. Si una guerra es necesaria, “una vez agotados todos los medios de acuerdo pacífico, no se podrá negar a los gobiernos el derecho a la legítima defensa”, añaden, citando directamente el Catecismo.
Además, los obispos citan el Catecismo sobre las leyes morales durante la guerra: “Una vez estallada desgraciadamente la guerra, no todo es lícito entre los contendientes”.
Los obispos pidieron a todos “rezar por la paz”.
Ishmael Adibuah contribuyó a este artículo.
Artículo publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
Fuente: www.aciprensa.com






