
Vista de la Feria Nacional de San Marcos 2025 en Aguascalientes (México). / Crédito: Cesar Martin Torres Lopez / Wikimedia Commons (CC BY 4.0).
El Obispo de Aguascalientes (México), Mons. Juan Espinoza Jiménez, alertó sobre los excesos y el desorden que suelen ocurrir en la Feria Nacional de San Marcos, e hizo un llamado a vivir la celebración “con valores” y recuperar “la verdadera alegría”.
En la homilía de la Misa que presidió el domingo 19 de abril en la Catedral de Aguascalientes, Mons. Espinoza Jiménez destacó que la Feria de San Marcos, que este 2026 cumple 198 años, “es un momento de encuentro, de alegría, de tradición, de identidad de este pueblo”.
“Es un espacio donde se fortalece la convivencia familiar, donde se promueve la cultura, donde se trata de hacer fraternidad y donde mucha gente obtiene el sustento para varios meses de su vida”, dijo.
Sin embargo, señaló que, “con realismo pastoral y desde la fe, debemos reconocer que en medio de esta fiesta se hacen presentes otras realidades”, que incluyen “excesos, desorden, ambientes que favorecen el consumo desmedido de alcohol, de drogas, situaciones de riesgo, violencia, soledad y a veces una profunda sensación de vacío interior”.
“La mejor Feria de todo México”
La Feria de San Marcos —que se presenta en su sitio web como “la mejor Feria de todo México”— se realiza en Aguascalientes entre los últimos días de abril y los primeros de mayo, en el marco de la celebración de San Marcos Evangelista, cuya fiesta la Iglesia Católica celebra el 25 de abril; aunque el origen del evento es más bien comercial y tiene un carácter laico.
La feria incluye conciertos de artistas nacionales e internacionales, entre los cuales este año figuran Emmanuel, Lucero, Yuri, Mijares, J Balvin y Andrea Bocelli.
Hay también eventos ganaderos, taurinos, obras teatrales y competencias deportivas. El programa oficial de la feria incluye actividades pastorales y celebraciones eucarísticas en la iglesia de San Marcos.
“¿Dónde está la verdadera alegría de mi vida?”
En su homilía del domingo, el Obispo de Aguascalientes dijo que muchos de los asistentes a la feria, a semejanza de los discípulos de Emaús, “caminan hoy con el corazón triste, buscando algo que los llene. Se entretienen, se distraen, pero en el fondo siguen preguntándose: ¿dónde está la verdadera alegría de mi vida?, ¿dónde encontrar sentido a lo que estoy viviendo?”.
“También hay jóvenes, familias, trabajadores que en medio del bullicio de la fiesta experimentan cansancio, desencanto e incluso dolor”, señaló.
El prelado señaló que “vamos caminando en esta vida, a veces tristes, desalentados, cuestionándonos, y no nos damos cuenta que Jesús va junto a nosotros y Él nos quiere conducir a la verdadera alegría. A veces la alegría la buscamos en caminos equivocados”.
El prelado lamentó que muchas personas llegarán a Aguascalientes con ocasión de la Feria de San Marcos pensando que será un evento “donde hay todos los excesos posibles. Pero también la gente sabe que Aguascalientes es una ciudad muy católica, de gente de fe, de gente creyente, de gente que sí acepta a Dios”.
Por eso, dijo que los fieles tienen la “responsabilidad” y el “gran reto” de expresar su fe a los visitantes “con el trato, con el saludo, con los servicios”, de tal forma que “toda la gente que venga no solamente diga ‘qué padre [bonito] estuvo el concierto’, ‘qué buenas bebidas’, sino que también puedan decir ‘que gente tan buena encontramos en Aguascalientes’, ‘qué gente tan creyente’, ‘qué gente tan caritativa, sus templos hermosos, y también pudimos participar en la Eucaristía’”.
El obispo mexicano alentó además a “que nuestras familias vivan la feria con valores, que nuestros jóvenes descubran que la verdadera felicidad no está en el exceso, sino en el amor a Dios y en el servicio al prójimo”.
Fuente: www.aciprensa.com






