
Mons. Manuel de Jesús Rodríguez, Obispo de Palm Beach, Florida (Estados Unidos), en la Misa que presidió en la Catedral de la Diócesis de Stella Maris en Rep. Dominicana el 30 de abril. / Crédito: Diócesis de Stella Maris.
Mons. Manuel de Jesús Rodríguez, Obispo de Palm Beach en Florida (Estados Unidos), afirmó en República Dominicana, su tierra natal, que los inmigrantes hispanos son la “gran esperanza” para la Iglesia en el país norteamericano.
“En este momento, en general en todos los Estados Unidos, la presencia de los inmigrantes y específicamente la presencia de los inmigrantes hispanos es la gran esperanza de subsistencia de la Iglesia”, dijo el obispo en la homilía de la Misa que presidió el 30 de abril en la Catedral de la Diócesis de Stella Maris en Santo Domingo Este.
La Misa fue concelebrada por Mons. Manuel Antonio Ruiz y el P. Alejandro Valera, vicario general de la diócesis, junto a miembros de la curia diocesana local, en medio de un gran ambiente de alegría por tener junto a ellos a Mons. Rodríguez, el primer dominicano que lidera una diócesis en Estados Unidos, según señala la dirección de comunicación y prensa de la Diócesis de Stella Maris.
El viernes 1 de mayo el Papa León XIV nombró cuatro nuevos obispos para Estados Unidos, entre ellos uno nacido en Colombia y otro en El Salvador. En 2022, el Papa Francisco nombró a Mons. Joseph Espaillat, de origen dominicano pero nacido en Estados Unidos, Obispo Auxiliar de Nueva York.
El Obispo de Palm Beach resaltó que, al ser la esperanza para la Iglesia en Estados Unidos, los hispanos van a tener “la responsabilidad de mantener la fe y de mantener la evangelización a la misma altura que fue recibida y por eso es un momento histórico de mucha importancia, de mucha intensidad”.

En ese sentido, esta característica permite ver “cómo el Señor va permitiendo que se vayan dando pasos para que su voluntad se vaya abriendo camino en medio de realidades muy complejas históricamente también difíciles de integrar (…) para que su palabra pues siga avanzando y tocando cada vez más corazones”.
Llevar la palabra a quienes han sido “forzados a dejar su tierra”
En otro momento de la homilía, el obispo recordó que cuando dejó la República Dominicana, llegó a Brooklyn en Nueva York, “una diócesis de inmigrantes”. Allí pudo darse “cuenta de inmediato de la urgencia de llevar la palabra de Jesucristo a aquellos que han sido también forzados a dejar su tierra”.
También compartió que fue capaz “de experimentar una realidad completamente nueva en un país distinto, en un país ajeno y muchas veces en circunstancias hostiles”.
Entonces “mi experiencia con los inmigrantes, el servicio sacerdotal entre inmigrantes pues fue una escuela de fe” que lo ayudó a descubrir “la belleza y la fuerza de la fe de una nueva forma”.
“Nuestra fe nos da un verdadero horizonte de esperanza y nos ayuda a entender que ella es la que tiene que darle sentido a todo lo que nosotros hagamos y todo lo que nosotros somos”, subrayó.
Diócesis hermanas
El Obispo de Palm Beach también contó que ya está trabajando con Mons. Manuel Antonio Ruiz, desde hace ya algún tiempo, para que su diócesis y la de Stella Maris sean “diócesis hermanas” que colaboren pastoralmente.
Una de las primeras tareas que afrontarán juntos será la construcción de la nueva catedral de la diócesis dominicana, erigida por el Papa León XIV en 2025, para “la iglesia bebé de la República Dominicana”, añadió el prelado.
Para concluir, Mons. Rodríguez dijo que “no nos podemos cansar de anunciar a Jesucristo porque el evangelio tiene que ser predicado a toda criatura”.
Fuente: www.aciprensa.com






