Las 395,248 hospitalizaciones evitables registradas en República Dominicana entre 2019 y 2024 no son un “accidente estadístico”. Para la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril), exponen a un sistema de atención primaria que todavía no evita que miles de pacientes lleguen al hospital con enfermedades que pudieron tratarse o controlarse a tiempo.
La afirmación surge como respuesta al reportaje publicado por Diario Libre sobre las hospitalizaciones prevenibles y se sustenta en el Informe Consolidado de Hospitalizaciones Evitables por Condiciones Sensibles a la Atención Ambulatoria del Seguro Familiar de Salud (SFS), elaborado junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS).
El dato resume un problema significativo y, sobre todo, costoso. Alrededor de uno de cada seis internamientos registrados en ese período correspondió a enfermedades como gastroenteritis, diabetes mellitus, enfermedad cerebrovascular, enfermedades respiratorias bajas e hipertensión arterial que, con atención médica ambulatoria oportuna y seguimiento adecuado, pudieron prevenirse o manejarse fuera de un hospital.
La consecuencia, advierte la entidad, es que los pacientes ingresan más tarde, en condiciones más graves y con costos mucho más elevados para el sistema de salud.
Enfermedades crónicas
Para Sisalril, esta concentración evidencia debilidades en el primer nivel de atención, en especial en la prevención, detección temprana y control de enfermedades crónicas.
La hipertensión arterial aparece como la condición de mayor impacto económico para el sistema. Entre 2019 y 2024 generó reclamaciones por 2,201 millones de pesos, convirtiéndose en la enfermedad con mayor costo total entre las hospitalizaciones evitables y también en la de mayor gasto promedio por episodio dentro de las cinco principales condiciones, con 58,528 pesos por internamiento.
La diabetes mellitus también figura entre las principales señales de alarma. En el período analizado provocó 58,468 hospitalizaciones evitables y acumuló 190,171 días-cama, además de generar reclamaciones por 1,904 millones de pesos.
Pero uno de los datos más preocupantes lo representa el deterioro en la gravedad de los casos. Por ejemplo, la estancia promedio de pacientes diabéticos hospitalizados pasó de 2.5 días en 2019 a 5.1 días en 2024, casi el doble.
La entidad considera que estos datos evidencian debilidades en el seguimiento continuo, el autocuidado y las rutas integradas de atención para personas con diabetes.
Más graves
El informe también detecta un aumento general en la complejidad de los casos.
La estancia promedio de las hospitalizaciones evitables subió de 2.24 días en 2019 a 3.36 días en 2024. Aunque la diferencia pueda parecer pequeña, representa una mayor presión sobre los hospitales y un incremento del gasto sanitario.
“La atención ambulatoria no logra contener trayectorias clínicas que internacionalmente se consideran manejables fuera del hospital”, sostiene la respuesta remitida por Sisalril.
La pobreza pesa
No todas las hospitalizaciones evitables responden únicamente a fallas médicas.
La gastroenteritis infecciosa, por ejemplo, fue la condición con mayor cantidad de internamientos prevenibles: 59,305 casos entre 2019 y 2024.
Sin embargo, su estancia hospitalaria promedio fue corta, de 1.3 días, lo que para Sisalril apunta a problemas asociados a determinantes sociales más que a complejidad clínica.
El informe relaciona estos casos con dificultades de acceso a agua potable, saneamiento, educación sanitaria y manejo temprano de la enfermedad en el hogar. Además, señala que este tipo de hospitalizaciones tiene mayor peso entre afiliados al Régimen Subsidiado, que agrupa a población de menores ingresos.
Más presión
El informe también muestra que los hospitales consumen más recursos pese a que el número total de hospitalizaciones evitables no aumentó de manera drástica.
La entidad indica que los días-cama asociados a estos internamientos pasaron de 209,857 en 2019 a 215,635 en 2024.
Entre las enfermedades de mayor impacto económico figura la falla cardiaca congestiva, que aunque registró menos hospitalizaciones —6,220 casos— tuvo el costo promedio más alto por episodio: 100,868 pesos.
La enfermedad cerebrovascular también mantuvo una alta carga sobre el sistema, con 43,660 hospitalizaciones evitables, 193,861 días-cama acumulados y reclamaciones por 1,660 millones de pesos.
Fuente: www.diariolibre.com






